Desde las antiguas civilizaciones, el cabello ha sido un elemento decorativo y simbólico de diversas situaciones. Fuera del papel biológico que cumple la fibra capilar, en el mundo de la estética, el cabello es una parte fundamental para verse y sentirse bien. Todos los días se buscan tratamientos para tener un control sobre él, portarlo de forma adecuada y que se vea y mantenga sano.
Hoy queremos, traer a conversación, un elemento particularmente llamado “el oro del desierto”. Es un producto cosmético que, debido a su extracción en frío toma un aspecto dorado y claro. Y que además funciona perfectamente en todo tipo de cabellos. Hoy, este oro del desierto es más conocido como aceite de argán que se obtiene tras un proceso de secado de los frutos de este árbol.
Aplicar unas gotas de este aceite en el cabello, hará que veas de forma inmediata los resultados, gracias a que, al brindar una hidratación profunda al cabello, reduce la resequedad y aporta brillo para lucir de una melena saludable.
Una de las mayores dudas que se presentan sobre el aceite de argán es si es nocivo dejarlo aplicado en el cabello. Para responder a esto es necesario remitirnos a la necesidad de la persona que vaya a usarlo y del propósito que se tenga con este. No es igual la manera en que debe aplicarse el aceite de argán en cabellos con puntas dañadas, pelo seco o pelo graso. Descubre tu tipo de cabello y aplica según la necesidad que éste presente.
El aceite de argán es reconocido por su poder restaurador y su capacidad para hacer crecer cada hebra capilar de una manera fuerte y resistente. Para empezar a aplicar el aceite de argán enfocados en el crecimiento de nuestro cabello, es necesario empezar a probar con pequeñas cantidades para conocer la reacción de la fibra capilar, pues recordemos que en cada uno puede comportarse diferente y es mejor ir de menos a más.
Lo recomendable es comenzar aplicando una o dos gotas de la mitad del cabello hacia abajo, máximo tres veces por semana para evitar oleosidad; sin embargo, si tu objetivo es el crecimiento del pelo, lo mejor será el uso de cinco gotas aplicadas directamente sobre el cuero cabelludo; mucho mejor si la aplicación se realiza después de una exfoliación que permita que los nutrientes sean absorbidos con mayor facilidad, al no tener células muertas como obstáculo.
El aceite de argán aporta significativamente en el crecimiento de tu cabello al poseer grandes beneficios como:
El aceite de argán funciona de forma perfecta como acondicionador sin volver más delgada la hebra. Al ser un aceite 100% natural, no solo desenreda, sino que protege al cabello del sol y de productos que te exponen al calor como la plancha y el secador.
El aceite de argán es un aliado excelente cuando de reparar puntas secas y abiertas se trata, pues es especial para reparar el cabello maltratado gracias a las vitaminas A,C y E que contiene.
Con el aceite de argán, olvídate de las escamas blancas que salen al lavar tu pelo y que solo demuestran la resequedad del cuero cabelludo.
El aceite de argán es útil para controlar la rebeldía natural del cabello, sobre todo si se trata de aquellos que son rizados; pues en estos, evita el efecto duro y acartonado que dejan algunos productos para este tipo de cabellos.
El aceite de argán no solo sirve para controlar los cabellos rizados, sino que ofrece a los cabellos un aspecto más sedoso, convirtiéndose en un aliado para alisar el cabello.
El aceite de argán, como has visto, es un elemento tan potente y con tantos beneficios para el cabello, que actúa por sí solo y de forma directa en su aplicación; sin embargo, te dejamos una idea de mascarilla para complementar de manera profunda la hidratación de tu cabello.
¿Qué necesitas?
¿Qué hay que hacer?
Mezcla todos los ingredientes y aplica el resultado en tu cabello. Déjalo actuar durante media hora y enjuaga con agua tibia. Notarás la diferencia al momento de desenredar y en el brillo extra que queda en tu cabello.